Sobre mojado.

Hemos roto
todas las baldosas amarillas que llevaban a nuestro jardín (secreto);
a casa.
Hemos arañado cada mililítro de piel suave y dañada,
hecha río, y océano dulce. Con ganas de ahogar.
De hogar.
Y yo, que no me imaginaba volviendo a escribir sobre mojado.
En un tiempo
-quizá algún compás más-
diremos que no fuimos nosotros.

 
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s