Lenguas.

Y de repente se hizo el silencio en la casa, y dejaron de mezclarse los idiomas…
Ahora no sé qué hacer conmigo.
No quiero decir, sin ti.
Por favor, recuérdame; cómo se dormía sola.
No quiero decir, sin ti.
Ay, joder.
No tardes mucho en devolverme mi canción, que quiero tu lengua para hacer un poquito más casa el huir de las paredes.

Anuncios

Música.

Y de repente la canción

y la lengua

se cuelan en mi boca,

como el humo de un sueño

que siempre fue verdad

pero no podía ser

con los ojos cerrados.

Me toca

y sueno a vértigo …

el dulce vértigo que nunca me sacia.

Y muerdo;

por no gritar

-no tan alto-

Porque ni siquiera sabría qué decir.

Mas que tu nombre.

Música.